Sábado por la tarde, fines de febrero. Anoche hubo recital, anoche estuvo Vicente Feliú. Mucha botella de vino, mucha botella de pisco. Piscancho, me dice Julio Abanto, el pisco de San Juan de Lurigancho... se produce aquí, me reitera... ¿Aquí en San Juan de Lurigancho?, me permito dudarlo mientras le miro pensando que quizá ya no hablo con él sino con Baco, le veo los ojos para saber si todavía es Julio... Sí, claro, prueba. Pruebo, un aguardiente de uva con sabor a flores, tan inaudito, tan particular. El caso es que es cierto: Hay una parra que sobrevive en medio del distrito de las invasiones, las contradicciones y la gente venida de tantos lados que son de aquellos lugares y al mismo tiempo no son de ningún lado... son de San Juan de Lurigancho, aunque no sepan definir qué quiere decir exactamente eso.
¿Vendimia, dices? Sí, con pisa incluída, en pleno calor en el desierto una familia cañetana, como corresponde, se ha dado a la tarea, desde hace más de 15 años, de preservar eso: su tradición. Y hoy sábado 21 de febrero hemos recogido esas uvas, y así, sin pensarlo, señoritas sonrientes ya se pusieron el polo de la Bodega Candela y ya están pisando esas uvas y ya alguien puso la música y ya estamos, aun sin creerlo, en medio de la Vendimia.
Aquí las fotos de la visita que amigos de la Escuela de Ciencias de la Comunicación de la Universidad Cesar Vallejo y este servidor hicimos a Bodegas y Viñedo Candela. Queremos repetir eso sí el 1° de marzo porque ahí la fiesta será de rompe y raja!
Y no olvides ir a la XI Vendimia y Pisa de uva de San Juan de Lurigancho.
Aquí te dejo el enlace del evento en Facebook:



















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